Precio del litio experimentó fuerte rebote y acumuló alza de 17,1 por ciento desde sus mínimos de 2025

El mercado global del litio registró un cambio de tendencia significativo durante las últimas semanas, luego de que el precio del mineral anotara un incremento del 17,1 por ciento respecto a los niveles más bajos alcanzados el año pasado. Esta recuperación en los valores internacionales marcó el fin de un extenso periodo de caídas, otorgando un nuevo impulso a las proyecciones de ingresos para las compañías extractivas y para las arcas fiscales de los países productores.

Analistas financieros explicaron que este repunte respondió a una estabilización en los niveles de inventarios y a una reactivación en la demanda por parte de los fabricantes de baterías para vehículos eléctricos. Tras un 2025 marcado por el exceso de oferta, los recortes en la producción aplicados por los principales actores globales permitieron equilibrar el mercado, impulsando los precios al contado hacia niveles que no se observaban desde mediados del ejercicio anterior.

El alza del denominado «oro blanco» generó expectativas positivas en el sector minero nacional, considerando que Chile mantiene una posición de liderazgo en la producción de carbonato de litio. El fortalecimiento de los precios en las bolsas especializadas de Asia y Europa permitió proyectar una mejora en las liquidaciones de contratos para el presente semestre, lo que incidió directamente en las previsiones de crecimiento económico para las regiones del norte del país.

Expertos del mercado señalaron que, si bien el incremento fue sostenido durante las últimas sesiones, el escenario actual todavía se mantuvo lejos de los máximos históricos registrados en años previos. No obstante, la consistencia del rebote sugirió que el ciclo de precios bajos encontró su suelo definitivo, iniciando una fase de recuperación que fue bien recibida por los inversionistas que monitorearon de cerca el desarrollo de nuevos proyectos en el Salar de Atacama.

Las autoridades del sector económico destacaron que este mejor panorama internacional llegó en un momento clave para la implementación de la Estrategia Nacional del Litio. La mejora en las condiciones de mercado facilitó el diálogo entre el Estado y los privados para la conformación de nuevas alianzas estratégicas, asegurando que el país se mantuviera competitivo frente al surgimiento de nuevos competidores y permitiendo una captura de valor más eficiente ante el renovado apetito por el mineral.