El proyecto de ley que regula el uso de agua de mar para procesos de desalinización concluyó su discusión en la Comisión de Recursos Hídricos del Senado y quedó listo para ser revisado en la Sala, cumpliendo así con su primer trámite legislativo.
La iniciativa, originada en una moción de los ex senadores Isabel Allende, Adriana Muñoz, Alejandro Guillier, Felipe Harboe y Jorge Pizarro, ha sido objeto de modificaciones tanto en la administración de Sebastián Piñera como en la de Gabriel Boric. En su esencia, establece un marco regulatorio para las concesiones marítimas destinadas a la desalinización, fijando una duración de 30 años, prorrogables por el mismo período.
Entre sus principales disposiciones, contempla la creación de una Estrategia Nacional de Desalinización, destinada a orientar el desarrollo de proyectos a nivel país. Asimismo, otorga a los titulares de las concesiones el derecho de imponer servidumbres para la construcción y operación de plantas y conducciones, e incorpora la obligación de destinar hasta un 5% del agua producida a consumo humano y/o saneamiento, como medida de resguardo del interés público.
En la sesión se aprobaron además indicaciones clave. Una de ellas establece que el valor del aporte de agua desalinizada para uso humano no podrá fijarse discrecionalmente, debiendo ser equivalente al costo marginal de la fracción comprometida. También se repuso un plazo de caducidad en caso de no iniciar obras dentro del periodo establecido y se incorporó la obligación de presentar un plan de cierre junto a la suscripción de garantías.
El proyecto había sido previamente revisado en la Comisión de Hacienda, donde se incorporaron cambios impulsados por el Ejecutivo. Con este paso, la discusión se trasladará ahora a la Sala del Senado, donde los legisladores deberán pronunciarse sobre la propuesta y definir su futuro avance en el Congreso.
