El cobre volvió a alcanzar un máximo histórico al cerrar la semana del 10 al 14 de agosto en US$6,59 la libra, registrando un aumento de 2,14% respecto de la semana anterior, de acuerdo con el Informe del Mercado Internacional del Cobre elaborado por la Dirección de Estudios y Políticas Públicas.
Con este resultado, el precio promedio del metal durante 2026 llegó a US$6 la libra, ubicándose un 39,28% por encima del registrado durante el mismo período del año pasado. En la Bolsa de Metales de Londres, además, el precio contado superó el récord alcanzado pocos días antes, el 6 de agosto.
Uno de los factores que favoreció el avance del cobre fueron las cifras económicas conocidas en Estados Unidos. La inflación de julio registró un aumento mensual de 0,1%, mientras que el índice de precios al productor no presentó variación durante el mes. Estos antecedentes redujeron las expectativas de una nueva alza de las tasas de interés de la Reserva Federal en septiembre.
A las condiciones internacionales se sumaron nuevas señales de una oferta más restringida desde Chile. Antofagasta Minerals redujo su proyección de producción para 2026 a entre 625 mil y 655 mil toneladas, luego de la detención de Los Pelambres producto de las lluvias extremas.
En tanto, BHP anticipó una menor producción en Escondida debido a la disminución de las leyes del mineral. Ambos antecedentes contribuyeron a reforzar las expectativas de una menor disponibilidad de cobre en el mercado.
Por otra parte, China fue el principal contrapeso para el precio durante la semana. Las ventas internas de automóviles disminuyeron 21,1% interanual en julio, mientras que las ventas de vehículos eléctricos e híbridos enchufables retrocedieron 3,9%.
También se registró una fuerte caída de los nuevos préstamos bancarios en yuanes, aumentando las dudas respecto de la evolución de la demanda china y del consumo de cobre frente a los actuales niveles de precio.
Respecto a los inventarios globales visibles, éstos disminuyeron en 3.900 toneladas durante la semana, alcanzando un total de 940.265 toneladas. Pese a esta baja, el volumen continúa siendo 121,3% superior al registrado en igual período de 2025.
La distribución de estos inventarios sigue siendo desigual. COMEX concentra cerca del 71% del stock disponible en las tres principales bolsas, mientras que los inventarios de Londres disminuyeron 6,1% durante la semana y los de Shanghái permanecen 35,1% por debajo de los niveles observados hace un año.
Para los próximos días, la atención del mercado estará puesta nuevamente en Estados Unidos y China. Mientras la menor presión inflacionaria estadounidense continúa favoreciendo al metal, las señales de debilidad del consumo y el crédito chino podrían limitar nuevas alzas. Por ahora, las restricciones de oferta y las menores perspectivas de producción en Chile continúan entregando soporte al precio del cobre.
