Tres de las principales compañías mineras del país atraviesan procesos de negociación colectiva que podrían marcar el escenario laboral del sector durante las próximas semanas.
En Minera Escondida, BHP rechazó íntegramente el proyecto presentado por el Sindicato N°2 de Supervisores y Staff, que reúne a 1.020 socios. La organización busca mejoras en remuneraciones, bonos y beneficios relacionados con descansos, salud, educación y conciliación familiar. Su presidente, Alexis Barrera, cuestionó la respuesta de la empresa considerando los resultados económicos registrados por Escondida durante el último ejercicio.
En Albemarle, el Sindicato Unitario de Trabajadores, con 529 socios, se encuentra votando la última oferta de la compañía, proceso que debe concluir este sábado. Uno de los principales puntos de conflicto es la fórmula de cálculo del bono de producción, que según la organización no se ha ajustado pese al aumento de producción.
En tanto, en Minera Centinela, dos sindicatos que representan a más de 700 trabajadores acordaron negociar de manera unificada. El proceso recién comienza y tiene como eje la denominada “equidad interna”, buscando reducir diferencias salariales y de beneficios entre trabajadores que realizan funciones similares.
El calendario contempla que Centinela presente su última oferta el 23 de septiembre, mientras que entre el 26 y 30 de ese mes los trabajadores votarán si aceptan la propuesta o declaran la huelga.
