La producción de cobre en Chile bajó 9,4% en julio de 2026 en comparación con el mismo mes del año anterior, alcanzando 403.424 toneladas, según cifras del Instituto Nacional de Estadísticas (INE). El organismo explicó que la caída se debió a una menor extracción y procesamiento del metal, afectados principalmente por dos factores: el mal tiempo en el norte del país y trabajos de mantención programados en varias faenas mineras.
Durante julio se registraron distintos episodios climáticos que complicaron el funcionamiento normal de las operaciones en la zona norte, justo en un mes en que varias compañías además realizaban mantenimientos ya planificados. Esta combinación explica buena parte del retroceso.
El golpe al cobre repercutió en el resto de la actividad minera: el Índice de Producción Minera (IPMin) cayó 7,2% en doce meses, y la minería metálica —donde se concentra el cobre— tuvo una contracción de 10,7%, la principal causa de esta baja.
No todo fue negativo, eso sí. La minería no metálica creció 15,9% respecto a julio de 2025, impulsada sobre todo por una mayor producción de carbonato de litio. Los recursos energéticos también subieron, un 7,1%, gracias a una mayor producción de gas natural.
La debilidad del cobre también se sintió a nivel país: el Índice de Producción Industrial (IPI) cayó 5,1% en julio, y la manufactura retrocedió 4,9%. En cambio, el sector de electricidad, gas y agua creció 0,3% frente al mismo mes de 2025.
