La operación Mantoverde, de propiedad de Capstone Copper y ubicada en la Región de Atacama, enfrenta un escenario de alta complejidad operacional en medio de la huelga del Sindicato N°2, luego de que se interrumpiera el suministro de agua desde su planta desaladora. De acuerdo con información publicada por REDIMIN, la compañía advirtió que la continuidad productiva podría verse seriamente afectada si no se normaliza el abastecimiento hídrico en el corto plazo.
Según informó la empresa, el pasado 18 de enero se registró un incidente en la planta desaladora ubicada a unos 40 kilómetros del yacimiento, cuando un grupo de personas ingresó a las instalaciones y se produjo una interferencia en el sistema eléctrico, lo que derivó en la suspensión del envío de agua hacia la faena. Capstone señaló que este evento condiciona directamente la operación en un contexto donde la huelga ya se encontraba en desarrollo.
En el plano operativo, Capstone indicó que las actividades asociadas al proyecto de sulfuros permanecen suspendidas de manera temporal, mientras que las reservas de agua disponibles en la faena están siendo destinadas exclusivamente a servicios esenciales. En ese escenario, la compañía advirtió que las operaciones de óxidos solo podrían mantenerse por un período acotado si no se restablece el suministro desde la desaladora.
Frente a esta situación, la empresa señaló que evalúa acciones judiciales para asegurar el acceso a la planta desaladora y permitir su reactivación, argumentando que el ingreso de personal se ha visto impedido en el marco de la movilización sindical. Este paso, de acuerdo con lo reportado por REDIMIN, añade un nuevo elemento de tensión a una negociación que se mantiene sin avances sustantivos.
Desde el ámbito sindical, el Sindicato N°2 ha planteado cuestionamientos a la gestión de la compañía durante el proceso de huelga, incluyendo observaciones sobre medidas de seguridad y prácticas operacionales. Este cruce de versiones, según recoge el medio, refleja un conflicto donde convergen la negociación colectiva, el control de accesos y la administración de infraestructura crítica.
En términos económicos, el sindicato ha sostenido que el costo de sus demandas sería acotado en relación con los ingresos proyectados de la operación, mientras que la empresa ha reiterado su disposición a dialogar dentro del marco legal vigente. No obstante, Capstone ha advertido que la persistencia del corte de agua podría amplificar el impacto económico y operacional del conflicto.
La situación en Mantoverde vuelve a poner en foco la dependencia de la minería del norte de Chile respecto de infraestructuras críticas como el suministro de agua desalinizada. Según el análisis publicado por REDIMIN, la combinación entre conflictos laborales y eventuales interrupciones en estas cadenas estratégicas puede transformar disputas sindicales en contingencias de alto impacto productivo, en un contexto donde el mercado sigue atentamente la oferta de cobre.
