Productividad chilena encadena dos años de crecimiento: un cambio de ciclo tras más de una década

Por primera vez desde el bienio 2011-2012, la economía chilena experimentó dos años consecutivos de crecimiento en productividad, según revela el Informe Anual de Productividad 2025 de la Comisión Nacional de Evaluación y Productividad (CNEP). Este repunte, que excluye el periodo atípico de la pandemia, representa un posible punto de inflexión tras años de estancamiento en esta variable clave para el desarrollo económico.

El secretario ejecutivo de la CNEP, Rodrigo Krell, destacó que este desempeño adquiere mayor relevancia al considerar que parte del crecimiento reciente del Producto Interno Bruto (PIB) no proviene solo del aumento del trabajo o del capital, sino también de mejoras en eficiencia productiva, reflejadas en la Productividad Total de Factores (PTF).

“En términos simples, la productividad se refiere al grado de eficiencia con que una economía utiliza los recursos disponibles”, explicó Krell, subrayando que, a diferencia del trabajo o el capital, la productividad no enfrenta límites físicos de expansión y puede contribuir indefinidamente al crecimiento sostenible.

La CNEP proyecta que en 2025 la PTF de la economía total crecerá entre 0,5% y 0,6%, mientras que en el sector no minero el alza se situaría entre 1,0% y 1,2%. Estas cifras están basadas en una proyección de crecimiento del PIB de 2,4%, y un aumento de los factores trabajo y capital entre 1,8% y 1,9%.

Según el análisis, esto implica que alrededor de una cuarta parte del crecimiento económico proyectado se explicaría por mejoras en productividad, una tendencia que se consolida tras años en los que este indicador fue considerado uno de los puntos débiles de la economía chilena.

El informe identifica varios factores detrás de la recuperación productiva. En primer lugar, se menciona la automatización y la reorganización interna de las empresas, impulsadas por un contexto de menor creación de empleo y aumento en los costos laborales. Esto habría favorecido la adopción de tecnologías y nuevas formas de producir más eficientes.

Un análisis complementario del Banco Central de Chile citado en el informe destaca un aumento en el gasto de las empresas en consultoría informática, lo que sugiere un proceso de transformación digital y mayor inversión en digitalización y eficiencia operativa.

A esto se suman evidencias de ajustes organizacionales que han permitido operar con plantillas más reducidas, en un entorno que exige mayor productividad para sostener márgenes.

Otro factor destacado en el informe es el buen desempeño del sector exportador, que habría reforzado la productividad agregada. Tras casi dos décadas de estancamiento en volúmenes exportados, el bienio 2024-2025 marcó un cambio sustancial: las exportaciones crecieron 6,6% en 2024 y se proyecta un incremento adicional de 4,6% en 2025, ambos en términos reales.

Este dinamismo habría favorecido el aprovechamiento de economías de escala y el uso más eficiente de recursos en empresas exportadoras, consolidando el aporte del comercio exterior a la productividad nacional.