Cobre alcanza nuevo récord histórico en Londres y llega a los US$5 la libra en medio de escasez global de oferta

El cobre alcanzó este miércoles su máximo histórico en la Bolsa de Metales de Londres (LME), al transarse en US$5 la libra (US$11.146 por tonelada), superando el récord previo registrado en mayo de 2024. 

El repunte se da en un contexto de escasez estructural de oferta, bajos inventarios globales y problemas de producción en grandes minas del mundo, según el Centro de Estudios del Cobre y la Minería (Cesco).

Con este nuevo máximo, el promedio mensual llegó a US$4,8, mientras que el anual escaló a US$4,38 por libra, consolidando el mejor desempeño del metal rojo desde 2017. El cobre, principal producto de exportación de Chile, continúa siendo un indicador clave del crecimiento mundial y un termómetro de la actividad industrial.

De acuerdo con el analista senior de Cesco, Cristián Cifuentes, el comportamiento del mercado refleja un desequilibrio estructural entre oferta y demanda, profundizado por la disminución de inventarios en los principales mercados, tanto en la LME como en la Shanghai Futures Exchange (SHFE).

“El mercado está anticipando una escasez estructural más que un fenómeno transitorio. La backwardation prolongada indica que los compradores están dispuestos a pagar más por el cobre disponible hoy, lo que confirma un déficit físico real en la cadena de suministro”, explicó el especialista.

Entre los factores productivos, Cifuentes mencionó los ajustes operacionales en grandes faenas como El Teniente (Codelco), QB2 (Teck) y la lenta normalización en Grasberg (Indonesia), los que han reducido la disponibilidad global del metal.

Además, el mercado ha estado tensionado por las distorsiones comerciales derivadas de los aranceles estadounidenses. A comienzos de año, los operadores introdujeron grandes volúmenes de cobre en Estados Unidos anticipándose a los impuestos propuestos por el gobierno de Donald Trump, lo que ha concentrado los inventarios en ese país y agravado el déficit para los compradores internacionales.

El escenario confirma que, más allá del impulso coyuntural, la industria del cobre se enfrenta a un ajuste estructural sostenido que seguirá marcando los precios del metal rojo en los próximos años.