La industria minera chilena dio un nuevo paso hacia la homologación de requisitos de ingreso a faenas, con la firma de dos acuerdos que establecen referencias técnicas comunes para las evaluaciones de salud preocupacional y los cursos de inducción básica de los trabajadores.
Los documentos fueron suscritos por las 17 empresas integrantes del Consejo Minero, con el respaldo de la Sociedad Nacional de Minería (Sonami), la Asociación de Proveedores Industriales de la Minería (Aprimin) y la Cámara Chilena de la Construcción (CChC). La iniciativa involucra a compañías como Anglo American, Antofagasta Minerals, Barrick, BHP, CMP, Codelco, Collahuasi, Freeport-McMoRan, Glencore, Gold Fields, Sierra Gorda, Kinross, Lundin Mining, Rio Tinto, South32, SQM y Teck.
Qué es y qué no es el «pasaporte minero»
El concepto no implica, al menos en esta etapa, la creación de un documento físico único que garantice acceso automático a cualquier faena. El objetivo es que determinados antecedentes, evaluaciones y capacitaciones sean reconocidos bajo criterios compartidos, reduciendo la necesidad de repetir procesos cuando un trabajador cambia de compañía o debe prestar servicios en distintas operaciones.
Uno de los acuerdos fija contenidos mínimos para el curso de inducción básica de ingreso a faenas, con una duración mínima de ocho horas cronológicas, de manera presencial o a distancia. El programa se organiza en ocho módulos que abarcan actividad minera, accidentes del trabajo y enfermedades profesionales, legislación preventiva, identificación de peligros y evaluación de riesgos, riesgos de fatalidad, salud laboral y uso de equipos de protección personal. También se definen requisitos para los organismos capacitadores, criterios de evaluación y mecanismos de trazabilidad mediante registros de asistencia, contenidos, resultados y certificados.
El segundo acuerdo establece metodologías, procedimientos y criterios mínimos para determinar la compatibilidad de las condiciones de salud de un trabajador con los riesgos de las funciones que deberá desempeñar. Según antecedentes entregados por el Consejo Minero a La Tercera, evaluaciones vinculadas a exposición a sílice, plomo o arsénico, además de prestaciones como pruebas del VIII par o test de esfuerzo, pueden tardar entre tres y diez días hábiles en entregarse.
La estandarización no elimina la facultad de cada compañía para exigir requisitos adicionales cuando las características de una faena o sus riesgos específicos lo requieran. El Consejo Minero precisó que los acuerdos operan como una referencia técnica común, respetando las obligaciones legales y los estándares particulares de cada operación.
El cambio es especialmente relevante para empresas proveedoras y contratistas, dada la movilidad de sus trabajadores entre distintas operaciones. El gerente general de la CChC, Juan Cristóbal Romero, señaló que actualmente existen casos de trabajadores que pueden demorar hasta tres meses en completar los procesos necesarios para ingresar a una faena. Con los nuevos criterios, la industria busca reducir esos plazos y evitar que cursos o evaluaciones vigentes deban repetirse sin una justificación asociada a los riesgos específicos de cada operación.
El alcance efectivo del «pasaporte minero» dependerá ahora de cómo las compañías incorporen esta homologación en sus procesos de habilitación y acceso a faenas.
