PIB de Chile cierra 2025 con un crecimiento de 2,5% y cumple las proyecciones del mercado

La economía chilena logró consolidar su proceso de recuperación durante el año pasado, registrando una expansión anual del 2,5% en el Producto Interno Bruto (PIB). Las cifras, entregadas por el Banco Central en su Informe de Cuentas Nacionales, ratifican que el desempeño del país estuvo alineado con las expectativas que mantenía el equipo económico de la administración anterior, cerrando un ciclo de estabilización tras los ajustes de años previos.

De acuerdo con el informe del ente emisor, el crecimiento de 2025 estuvo impulsado principalmente por el dinamismo de la minería, los servicios y el consumo de los hogares, que mostró una resiliencia mayor a la esperada. Por el contrario, el sector de la construcción continuó enfrentando un escenario complejo, siendo uno de los pocos rubros que no logró acoplarse al ritmo de expansión del resto de las actividades productivas.

En el análisis por trimestres, la actividad económica mostró una aceleración gradual, lo que permitió compensar un inicio de año más lento. El Banco Central destacó que la demanda interna registró un incremento del 2,1%, reflejando una normalización en las decisiones de gasto de las familias y una recuperación paulatina en la inversión fija, factores clave para sostener el crecimiento de largo plazo.

Respecto al sector externo, las exportaciones jugaron un rol determinante, con un aumento significativo en los envíos de cobre y litio, aprovechando los precios internacionales y la puesta en marcha de nuevos proyectos operacionales. Las importaciones, en tanto, también crecieron aunque a un ritmo más moderado, lo que contribuyó a mantener un saldo positivo en la cuenta corriente nacional al cierre del ejercicio.

Desde el ámbito político y técnico, los expertos señalan que este resultado de 2,5% deja una base sólida para los desafíos económicos de 2026. Sin embargo, advierten que para mantener estas tasas de crecimiento será necesario seguir impulsando medidas que fomenten la productividad y entreguen mayores certezas para la inversión extranjera, en un contexto global que se mantiene volátil por las tensiones en otras regiones.

Finalmente, las autoridades monetarias subrayaron que el control de la inflación durante 2025 fue fundamental para permitir esta expansión sin generar desequilibrios macroeconómicos. Con este dato consolidado, las proyecciones para el presente año se mantienen en un rango optimista, siempre y cuando la demanda interna y el sector minero continúen operando como los principales motores de la actividad nacional.